El eurodiputado gallego considera que las empresas gallegas de aluminio o acero se beneficiarán de la creación de ‘mercados tractores’ para estos productos
Advierte de “incoherencias” en la propuesta en lo que afecta al acero bajo en carbono, al que no se exige que sea europeo
El eurodiputado socialista gallego, Nicolás González Casares, ha asegurado que la ley de aceleración industrial (Industrial Accelerator Act), propuesta este miércoles por la Comisión Europea, “abre nuevas oportunidades para impulsar el sector industrial y la economía de Galicia” al apostar por la creación de “mercados tractores (lead markets)” para productos como el acero o el aluminio bajos en carbono, “en los que las empresas gallegas están bien posicionadas”.
Tal y como ha señalado Casares, la propuesta de ley de aceleración industrial busca fomentar la recuperación del peso de la industria en el PIB europeo a la vez que se descarboniza la economía, con el objetivo de pasar del 14% actual al 20% en 2035. El reglamento fija tres grandes ejes: acelerar permisos industriales; crear mercados tractores para productos bajos en carbono y establecer un marco para que las inversiones extranjeras directas generen valor real en Europa.
Para el eurodiputado gallego, entre los aspectos positivos de la propuesta se encuentra la exigencia de que se incluyan en las compras públicas contenidos mínimos de productos hechos en Europa, como el 25% para acero y aluminio o el 5% para cemento bajo en carbono. “Esta exigencia puede suponer un impulso a la demanda de producciones europeas, lo cual redundará en mayores oportunidades para los productos y servicios en los que empresas gallegas como Alcoa o Russula están bien posicionados”, indica.
Con todo, para González Casares la propuesta adolece de una clara incoherencia: mientras que en algunos materiales -como el aluminio o el cemento- se introduce el criterio de origen europeo, no es el caso en lo que afecta al acero bajo en carbono, al que no se exige origen en la UE. “En la práctica, podría favorecerse acero bajo en carbono producido fuera de la UE, incluso en sistemas industriales que no soportan los mismos costes regulatorios, sociales o ambientales que la industria europea”, advierte el eurodiputado gallego, quien sostiene que para que la industria europea despegue “no basta con incentivar el bajo contenido de carbono, también debemos garantizar que el valor industrial permanezca en Europa”.
“Se trata de un grave error de la Comisión Europea que desincentiva al acero limpio hecho en la UE”, concluye Casares, para advertir que en el trámite de enmiendas será necesario buscar un mejor equilibrio para impulsar la producción europea.

