El eurodiputado socialista rechaza la votación del Parlamento Europeo que abre la puerta a centros de detención y deportación de migrantes en terceros países
“Nadie en Galicia entendería que actuásemos como Trump, enviando personas a centros de reclusión en terceros países sin garantías de derechos humanos”
El eurodiputado socialista Nicolás González Casares denunció hoy que “el Partido Popular ha vuelto a aliarse con la ultraderecha en el Parlamento Europeo, esta vez contra los valores y los intereses de Galicia”, tras la reciente votación sobre la reforma europea del retorno de migrantes, que refrenda la posibilidad de habilitar centros de detención y deportación de personas migrantes en terceros países.
González Casares rechazó frontalmente esta orientación política, que permitiría enviar a personas migrantes que hubiesen entrado o permanecido irregularmente en la Unión Europea a centros situados fuera del territorio comunitario, en terceros países como los citados en el debate europeo, entre ellos Albania o Uganda. “Esta decisión es una vergüenza política y moral. Es incompatible con lo que representa Galicia, una tierra marcada por la memoria de miles de gallegos y gallegas que tuvieron que buscar fuera una vida mejor”, afirmó el socialista.
Casares señaló directamente al Partido Popular por votar “en contra de la memoria, de la dignidad y de la historia de Galicia”. “Quien representa al PP de Galicia en el Parlamento Europeo no puede votar como si Galicia no conociese el sufrimiento de la emigración. No puede ponerse del lado de quienes quieren convertir la política migratoria europea en una maquinaria de expulsión, miedo y deshumanización”, declaró.
El eurodiputado gallego recordó que generaciones enteras de gallegos emigraron a Argentina, Uruguay, Venezuela, Brasil, Suiza, Alemania, Francia o Reino Unido. “Nadie imagina que aquellos gallegos y gallegas que llegaron a Buenos Aires, Montevideo, Caracas, París o Zúrich pudiesen acabar detenidos y deportados a Uganda. Nadie lo aceptaría. Pues eso es exactamente lo que hoy está avalando la derecha europea con el apoyo del PP”, subrayó.
González Casares advirtió de que esta política se inscribe en una deriva “cada vez más próxima al trumpismo”, basada en la criminalización de las personas migrantes y en la externalización de responsabilidades hacia países que no siempre garantizan los estándares europeos de derechos humanos.
El socialista fue especialmente crítico con la posibilidad de que familias con menores puedan verse afectadas por estas políticas. “Enviar familias y niños a centros de reclusión fuera de la Unión Europea, en países donde no existen las mismas garantías de derechos humanos, es una línea roja que Europa nunca debería cruzar”, afirmó.
El eurodiputado remarcó que “Galicia sabe perfectamente lo que significa emigrar, llegar a otro país, trabajar duro, sufrir prejuicios y levantar una vida desde cero”. Por eso, añadió, “ningún gallego o gallega entendería que Europa actúe con otras personas como nunca querríamos que actuasen con los nuestros”.
González Casares concluyó defendiendo “otra Europa”: “La Europa que defendemos los socialistas no es la Europa de los centros de detención en terceros países, ni la Europa que imita a Trump, ni la Europa que se deja arrastrar por la ultraderecha. Defendemos una Europa firme en la gestión migratoria, sí, pero también fiel a sus valores: dignidad humana, derechos fundamentales, solidaridad y Estado de derecho”.

