El eurodiputado socialista se reunió con el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, y la ministra de Medioambiente, Marina Silva
Destaca la voluntad de impulsar el acuerdo UE-Mercosur, haciendo un seguimiento detallado del mismo para evitar impactos negativos en sectores sensibles
Defiende que Galicia, “por historia y cercanía lingüística”, puede y debe ser un socio fiable de Brasil
El eurodiputado gallego, Nicolás González Casares, está participando esta semana en la reunión interparlamentaria entre la Unión Europea y Brasil, que se está celebrando en Brasilia y Río de Janeiro, con el objetivo de reforzar los lazos entre el gigante sudamericano y la UE. Durante el viaje, pudo reunirse con Geraldo Alckmin, vicepresidente del Gobierno del Brasil y en este momento presidente en funciones por la ausencia de Lula da Silva, quien se encuentra en Washington para entrevistarse con Donald Trump, y con Marina Silva, ministra brasileña de Medioambiente, con la que departió sobre los compromisos climáticos y ambientales a ambos lados del Atlántico.
Como integrante de la delegación del Parlamento Europeo, el socialista participó este miércoles en Brasilia en la reunión con el Grupo de Amistad Brasil-UE de la Cámara de Diputados de Brasil, encuentro en el que ambas delegaciones abordaron el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur. En ese marco, los parlamentarios de ambos lados del Atlántico acordaron realizar un seguimiento al por menor del acuerdo, que entró en vigor el pasado 1 de mayo. “En el encuentro quedó claro que ambas partes consideramos el acuerdo positivo, pero que hace falta realizar un seguimiento de su implantación para que no se produzcan atascos administrativos ni impactos negativos en sectores sensibles”, puntualizó González Casares.
Como ya había hecho en su reciente visita a Argentina, trasladó a los diputados brasileños la necesidad de impulsar un acuerdo comercial ambicioso y equilibrado, que garantice estándares altos y recíprocos en materia ambiental y laboral, con el fin de asegurar condiciones de competencia justas entre ambas regiones, al tiempo que se protegen los sectores más sensibles mediante cláusulas de salvaguarda que impidan impactos negativos.
Además, Casares puso en valor el carácter “estratégico” e “histórico” del acuerdo que va a permitir “fortalecer los lazos entre Europa, Brasil y toda América Latina”. Y, a este respeto, destacó el papel de Galicia como “puente” con América, pues “por historia y cercanías lingüísticas y culturales Galicia puede y deber ser un socio fiable de Brasil”.

