El eurodiputado reclama más renovables y un impuesto a los beneficios extraordinarios de la industria fósil frente al encarecimiento de la energía
El eurodiputado socialista Nicolás González Casares ha señalado en el Pleno que la actual crisis de precios de la energía ha sido provocada por “la guerra ilegal de Trump en Irán”, que disparó los precios de la gasolina, el diésel y la electricidad. “Esto ha costado ya a los europeos 100.000 de euros, mientras unas pocas compañías se forran”, ha recordado. Además, ha acusado a la derecha y a la extrema derecha de no querer hablar de estas cuestiones, y de oponerse a “cualquier medida que alivie la carga a la ciudadanía, como hemos visto en España, donde apoyan los desahucios y a los fondos buitre”, ha dicho.
En su intervención, González Casares ha defendido “un objetivo ambicioso y vinculante de renovables para 2040, acompañado de objetivos de eficiencia energética y electrificación, que den certidumbre a los inversores en tecnologías verdes”. Además, ha planteado soluciones a largo plazo, como la “energía limpia, autóctona y soberana”. A corto plazo, ha apostado por poner impuesto a los beneficios extraordinarios de la industria fósil.
González Casares, que es miembro de la Comisión de Industria y Energía, ha apuntado que las renovables son la opción más limpia, barata y rápida, y ha señalado que el criterio principal debe ser la eficiencia en costes, que dé “prioridad a tecnologías asequibles que podamos desplegar ya, para hacer frente a la crisis y abaratar la energía en el futuro cercano”.

