El eurodiputado socialista ha registrado una pregunta a la Comisión Europea para que esclarezca los criterios y controles para el buen empleo de la etiqueta de sostenibilidad
El eurodiputado socialista gallego, Nicolás González Casares, ha criticado el último borrador del acto delegado sobre el sistema europeo de calificación de sostenibilidad de los centros de datos por considerar que "convierte una herramienta de transparencia en un instrumento de greenwashing" y supone "un paso atrás para la transición y soberanía energética de Europa".
González Casares ha advertido de que la propuesta permitiría que centros de datos alimentados por combustibles fósiles obtengan una etiqueta de sostenibilidad mediante certificados y compensaciones de emisiones que no reflejan su consumo real de electricidad. "Si un centro de datos que sigue quemando gas puede recibir la misma calificación que otro que apuesta por renovables locales y almacenamiento, la etiqueta pierde toda su credibilidad", ha afirmado.
El eurodiputado considera que la Comisión "está enviando la señal equivocada" en un momento marcado por las crisis energéticas, el aumento de la demanda eléctrica derivada de la inteligencia artificial y los efectos cada vez más visibles del cambio climático. "Europa debería incentivar las inversiones reales en descarbonización, no premiar la contabilidad creativa", ha señalado.
Casares ha alertado, además, de que el borrador penaliza a las empresas que están invirtiendo en nueva capacidad renovable y almacenamiento, al tiempo que facilita una mayor dependencia del gas y mantiene la presión sobre los precios de la electricidad. "La transición digital no puede construirse sobre combustibles fósiles. Necesitamos centros de datos alimentados por energía limpia de verdad, no etiquetas verdes sin respaldo en la realidad", ha defendido.
El representante gallego también ha expresado su preocupación por las implicaciones para la soberanía tecnológica europea. "Resulta preocupante que el texto recoja buena parte de las demandas planteadas por grandes empresas tecnológicas estadounidenses para rebajar los requisitos ambientales. Europa no puede debilitar sus normas mientras aumenta su dependencia de compañías extranjeras que controlan tecnologías estratégicas", ha advertido.
"Europa no necesita reglas más débiles. Necesita un sistema de sostenibilidad creíble que proteja a los consumidores, impulse las energías renovables y refuerce nuestra autonomía estratégica. Si las etiquetas dejan de reflejar la realidad, quienes terminan pagando el precio son los ciudadanos y el clima", ha concluido Casares.
El socialista ha registrado una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea para que aclare si establecerá criterios y controles que garanticen que solo puedan obtener la etiqueta de sostenibilidad aquellos centros de datos que utilicen energía renovable real y verificable, y no aquellos que sigan dependiendo del gas u otros combustibles fósiles mediante mecanismos de compensación o contabilidad indirecta.

