Casares advierte a la Comisión Europea de que el sector conservero “no puede ser moneda de cambio” en las negociaciones de los acuerdos de libre comercio con el Sudeste Asiático

El eurodiputado gallego exige salvaguardias para proteger al sector frente a la competencia desleal

“El acuerdo con Tailandia debe mantener los aranceles en el sector de la conserva de atún”, reclama González Casares

El eurodiputado socialista gallego, Nicolás González Casares, advirtió a la Comisión Europea de la “necesidad” de proteger al sector conservero en las negociaciones que se están llevando a cabo para cerrar nuevos acuerdos de libre comercio con diferentes países del Sudeste Asiático. “El sector conservero no puede ser moneda de cambio: miles de empleos y el futuro de comarcas costeras enteras dependen de un sector clave para la soberanía alimentaria europea”.

Así se manifestó el eurodiputado gallego esta mañana en Bruselas tras una reunión con el secretario general de Anfaco-Cytma, Roberto Alonso, y con Odilo Romero, de Jealsa Rianxeira, que sirvió para analizar, entre otros, los posibles impactos que los acuerdos con Indonesia, Filipinas y Tailandia —estos dos últimos, todavía en fase de negociación— pueden tener para el sector conservero gallego, español y comunitario de no mediar salvaguardias adecuadas.

En este sentido, González Casares fue especialmente claro respecto a las negociaciones con Bangkok: “El acuerdo con Tailandia debe mantener los aranceles en el sector de la conserva de atún. Estamos hablando del principal productor mundial y de una industria europea que no puede competir en igualdad de condiciones si no existen garantías comerciales, sociales y ambientales equivalentes”, afirmó.

En la reunión, Casares informó de que ya se dirigió al comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, después de que el Ejecutivo comunitario anunciara hace una semana un acuerdo sustancial con Filipinas, pero no se concretara nada en relación con el sector de la conserva. Tal y como indicó, urgió a la Comisión a hacer públicos “cuanto antes” los términos del acuerdo en relación con los productos del mar y, concretamente, con las conservas de atún, y reclamó medidas de salvaguardia para impedir un impacto negativo en el sector europeo de la conserva a la vista de los efectos acumulativos de ese acuerdo, del recientemente alcanzado con Indonesia y de los que se están negociando con otros países como Tailandia.

El eurodiputado gallego se mostró especialmente preocupado ante la falta de atención de la Comisión Europea a los impactos que estos acuerdos comerciales pueden tener en el sector de la conserva de atún, dado que Tailandia es el principal productor mundial, Indonesia es el primero en capturas de atún y Filipinas también se encuentra entre los principales países tanto en capturas como en producción de conservas.

“Resulta incoherente predicar la necesidad de reforzar la soberanía alimentaria europea y la defensa de las comunidades costeras y adoptar medidas que ponen en riesgo una industria que es pilar de ambas”, aseguró González Casares, quien apuntó a la competencia desleal de estos países dada la falta de ratificación de convenios fundamentales en materia social, unos estándares sociales, económicos y ambientales más laxos y el empleo de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. “Es de justicia con el sector y con las miles de familias y comarcas que de él dependen”, concluyó.