El eurodiputado socialista participa en Avilés en el XI Curso de Verano de La Granda, organizado por el Club Español de la Energía, dedicado a analizar los retos de una transición energética resiliente
El eurodiputado socialista Nicolás González Casares ha defendido hoy que la descarbonización constituye “la vía más eficiente para reforzar la competitividad de Europa, reducir nuestra vulnerabilidad energética y avanzar en soberanía”.
González Casares ha participado en el XI Curso de Verano de La Granda, que se celebra los días 30 y 31 de julio en Avilés bajo el título Hacia una transición energética resiliente. La jornada reúne a representantes institucionales, empresariales y políticos para analizar la evolución del sistema energético europeo y los principales desafíos de los próximos años.
El programa ha sido presentado por Cristina Rivero, directora general del Club Español de la Energía —Enerclub—, quien ha inaugurado el curso en representación de la entidad organizadora. En la sesión de apertura también han intervenido Benigno Pendás, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y de los Cursos de La Granda; Duarte Bello, consejero delegado de EDP España, mediante una intervención en vídeo, y Juan Carlos Campo, viceconsejero de Industria del Gobierno del Principado de Asturias.
El eurodiputado gallego ha intervenido en una mesa dedicada a analizar la situación de la competitividad durante la segunda Comisión Von der Leyen, junto con la eurodiputada del Partido Popular Susana Solís y bajo la moderación de Pablo de Juan, de WPC Energy.
Durante su intervención, González Casares ha señalado que Europa debe afrontar conjuntamente los objetivos de competitividad, seguridad energética y descarbonización. “No podemos presentar la transición energética como un obstáculo para la industria europea. Al contrario, disponer de energía limpia, estable y a precios competitivos será una de las principales ventajas económicas de Europa”, ha afirmado.
El socialista ha destacado la necesidad de acelerar la electrificación de la economía y reforzar las redes eléctricas, el almacenamiento y las interconexiones. A su juicio, este será uno de los grandes debates del próximo curso político europeo, porque “sin redes suficientes no podremos integrar toda la nueva generación renovable, electrificar la industria ni ofrecer precios más estables a los consumidores”.
También ha reclamado un debate “serio, transparente y basado en datos” sobre el impacto energético del desarrollo de la inteligencia artificial y de los centros de datos en Europa. González Casares considera imprescindible planificar su implantación, garantizar un uso eficiente de la energía y evitar que el crecimiento de estas infraestructuras incremente la dependencia europea del gas o traslade costes adicionales al conjunto de los consumidores.
En relación con el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea —ETS—, ha pedido mantener la ambición climática. “El ETS ha demostrado que puede actuar como un dinamizador de la transformación de la economía europea. Sus ingresos deben destinarse prioritariamente a la descarbonización industrial, la electrificación, la innovación y la justicia climática”, ha señalado.
González Casares también ha advertido de que el próximo otoño podría resultar especialmente complejo en el ámbito energético si se prolonga el conflicto en Irán y continúan las tensiones que afectan al estrecho de Ormuz. “Si el conflicto continúa y el invierno es frío, podríamos volver a ver precios muy elevados. Esa amenaza demuestra que depender de los combustibles fósiles se come nuestros ahorros, debilita nuestra industria y perjudica la competitividad europea. Cada molécula fósil que dejamos de importar supone un avance en ahorro, seguridad energética y soberanía”, ha concluido.

