Serán clave para evitar el fallecimiento de menores olvidados en el interior de coches
Las comisiones de Medio Ambiente, Transportes y Mercado Interior del Parlamento Europeo han aprobado hoy por amplia mayoría la propuesta impulsada por el eurodiputado socialista Nicolás González Casares para que la Unión Europea obligue a instalar sistemas de detección de presencia infantil en vehículos nuevos. El objetivo es evitar el “síndrome del bebé olvidado”, el fallecimiento por golpe de calor de menores en el interior de vehículos, que se ha repetido en al menos siete ocasiones en los dos últimos años en distintos países europeos.
La propuesta ha sido aprobada a través de dos enmiendas a la legislación del llamado “Omnibus de Automoción”, que se tramita en el Parlamento Europeo. Las enmiendas dicen textualmente que “los vehículos de las categorías M1 y N1 deberán estar equipados con un sistema que detecte o identifique de otro modo la presencia de un/a niño/a que permanezca en el habitáculo después de que el vehículo se haya apagado o bloqueado, y que proporcione una advertencia eficaz y oportuna al conductor o al usuario del vehículo”. El texto señala que la Comisión Europea deberá aprobar los requisitos técnicos como muy tarde el 30 de junio de 2029, teniendo “en cuenta los avances tecnológicos, la viabilidad técnica, la preparación del mercado, así como las normas internacionales”. La nueva norma se aplicará 24 meses después a los nuevos tipos de vehículos y 30 meses después a las nuevas unidades de vehículos ya homologados.
“Hemos visto en España y Europa muchas noticias de niños que son olvidados en sus coches, que fallecen, y esto no puede ocurrir cuando tenemos ya la tecnología para evitarlo. Tenemos coches que nos avisan prácticamente de todo lo que está pasando, si nos dejamos las llaves o las luces encendidas. La tragedia de olvidar un niño en un coche es fácilmente evitable con un sistema de alerta”, ha señalado Nicolás González Casares.
Laura Ballarín, portavoz socialista de la Comisión de Mercado Interior, ha señalado que el trabajo de los socialdemócratas ha sido clave en las negociaciones para que esta norma sea obligatoria cuanto antes, porque “cada año de retraso pesará gravemente en nuestra conciencia si volvemos a tener noticia de que un niño ha fallecido atrapado en un vehículo, sabiendo que podríamos haber adelantado la aplicación de esta medida de protección”, subraya la eurodiputada.

